La humedad en la edificación es un problema complejo que afecta tanto la durabilidad de la obra como la salubridad interior. Para solucionarlo es clave detectar la causa real (filtraciones laterales, condensación o remonte capilar) y aplicar soluciones técnicas adecuadas. A continuación, presentamos los principales productos para tratar humedades.

¿Qué productos hay para tratar humedades?

Revestimientos impermeabilizantes

Los revestimientos impermeabilizantes son pinturas o morteros continuos que forman una barrera contra el agua en superficies verticales u horizontales. Su uso típico incluye cubiertas planas, azoteas, muros enterrados (sótanos), sótanos y depósitos de agua.

Pueden ser de base cementosa bicomponente, resinas de poliuretano o epoxi, entre otros. Estos recubrimientos entran en el “Principio P1/P2” de protección superficial del hormigón: previenen la penetración de agua reduciendo la permeabilidad y permiten el control de humedad mediante sistemas hidrófugos y revestimientos especiales.

Ventajas: Sella fisuras menores, evita filtraciones de lluvia o agua freática, resiste la intemperie y protege al soporte. Muchos sistemas son elásticos para absorber movimientos térmicos.

Aplicaciones: Ideal en fachadas sometidas a lluvia intensa (cubiertas, terrazas, aleros), muros bajo rasante (sótanos, garajes subterráneos) y pavimentos (piscinas, fosos de ascensor).

Usos:

  • En la rehabilitación de sótanos se suele aplicar un mortero impermeabilizante cementoso reforzado con malla de fibra y pintar con pintura epóxica aislante.
  • Para áticos o cubiertas inclinadas, son comunes las membranas de poliuretano o cementosas que sellan juntas y grietas.
  • En entornos costeros salinos, se prefieren revestimientos con alta resistencia química (p.ej. silanos/siloxanos) que repelen el agua marina sin impedir la transpiración.

En la práctica deben aplicarse sobre superficies sanas, limpias y ligeramente rugosas. En paredes muy húmedas primero se puede inyectar una barrera antihumedad (resinas u otros).

Enlucido transpirable contra capilaridad

Para humedades por remonte capilar (ascendencia de agua del terreno), se emplean morteros de enlucido especiales, también llamados “hidrófugos” o “transpirables”.

A diferencia de los revestimientos impermeables, estos morteros facilitan la evaporación del agua hacia el interior o exterior, impidiendo que se acumule dentro del muro. Pueden ser morteros de cal o cemento con aditivos hidrófugos, sin componentes sellantes.

Características: Alta permeabilidad al vapor (factor µ bajo). Contienen aditivos repelentes al agua (silicatos o sales especiales) y agregados porosos que evitan la cristalización de sales. Muchos llevan carga capilar negativa que inhibe el ascenso del agua.

Aplicaciones: Aplicar en muros afectados por salitre o humedad de cimientos tras realizar una barrera antihumedad. Suele darse una capa gruesa (2–4 cm) de mortero transpirable, que se recomienda cubrir con pintura mineral o cal (capa que también transpire). Este mortero de enlucido conserva el soporte al permitir que la humedad residual migre hacia la cara opuesta del muro.

Usos:

  • En rehabilitación de sótanos o muros antiguos, tras cortar fisuras y drenar terreno, se aplica este enlucido en pared interior, dejando que la humedad se evapore hacia la estancia acondicionada.
  • En fachadas históricas se utiliza para sustituir revocos antiguos dañados por capilaridad, evitando el encintado rígido que daña el muro.

Productos antihumedad

Malla de fibra de vidrio antiálcalis

La malla de fibra de vidrio con tratamiento anti-álcalis es un material de refuerzo muy utilizado en rehabilitación. Consiste en una malla textil (fibras de vidrio) recubierta con resinas que la hacen resistente a los álcalis del cemento. Se incorpora en la capa base de morteros impermeabilizantes y revocos para absorber esfuerzos y evitar fisuración por movimientos o dilataciones.

Propiedades clave: Alta resistencia a tracción (refuerza el mortero en ambas direcciones de la malla). Permanece inerte al fuego, a la humedad y a la alcalinidad. Su tratamiento anti-álcalis impide que se debilite al contacto prolongado con cemento o cal.

Aplicaciones: Se usa ampliamente en revocos exteriores (preferiblemente en la primera capa antes del enfoscado final), morteros monocapa y soluciones de impermeabilización (cubiertas planas o terrazas). También en sistemas ETICS/SATE (aislamiento exterior): la malla se empotra en el adhesivo de pegado del aislamiento para crear una capa continua reforzada.

Ventaja técnica: Reforzar la capa de mortero evita la aparición de grietas por contracción o por movimientos térmicos.

Por normativa, las mallas de refuerzo se suelen integrar en productos certificados (morteros EN 998-1 o adhesivos ETICS). En la aplicación práctica, la malla se coloca sobre el mortero fresco y se cubre con más mortero para lograr un refuerzo interno continuo. Así, muros en rehabilitación adquieren una “armadura” flexible que evita fisuras superficiales cuando varían las tensiones mecánicas.

Panel aislante de poliestireno expandido (EPS)

Los paneles de EPS (poliestireno expandido) son placas aislantes térmicas (también impermeables al agua) usadas en rehabilitación para controlar humedades por condensación y térmicas. El EPS es un material hidrofóbico con estructura celular cerrada.

Ventajas: Excelente aislamiento térmico (reduce puentes térmicos y evita que paredes frías atraigan condensación). Resistente a la humedad acumulada. Muy ligero y fácil de cortar en obra.

Usos típicos: Sistema SATE (acristalamiento exterior de fachadas) y aislamiento de muros enterrados (por ejemplo, trasdosado interior de sótano, siempre protegidos por mortero o paneles resistentes). También se coloca bajo soleras y en cubiertas invertidas, protegiendo la estructura e impidiendo la capilaridad.

Usos:

  • En rehabilitación de sótanos, se puede anclar paneles EPS entre muro y un nuevo muro de ladrillo, creando una cámara aislada.
  • En fachadas exteriores, el EPS va trasdosado bajo mortero monocapa (únicamente si va revestido y no queda al aire, ya que el EPS degradado por UV debe protegerse con revoco y pintura).

El EPS tiene permeabilidad al vapor media (factor µ de 20 a 100), por lo que no impide la transpiración de la pared. No obstante, en aplicaciones interiores donde hay condensación frecuente, es clave combinarlo con barreras de vapor o pinturas transpirables.

Pintura tixotrópica de bajo olor para interiores húmedos

Para el acabado en paredes interiormente húmedas (baños sin extracción, sótanos, cocinas mal ventiladas), se emplean pinturas tixotrópicas de bajo olor. Estas pinturas tienen alta viscosidad, lo que permite aplicar capas gruesas sin gotear y rellena imperfecciones. Al ser de bajo olor, son aptas para espacios interiores habitados tras la aplicación.

Características: Buena adherencia sobre soportes ligeramente húmedos. Suficiente espesor para tapar manchas y asperones, pero formuladas para que, una vez secas, permitan cierta transpirabilidad.

Aplicaciones: Se aplican en muros con humedad por condensación (p.ej. detrás de equipamiento de cocina, interior de sótanos) y techos en edificios con mala ventilación. También se usan como primera capa sobre morteros ligeramente húmedos, ya que su consistencia tixotrópica evita escurre.

Usos: Tras sanear un sótano (lavado con biocida, secado parcial), se da una mano de pintura al silicato o vinílica especial para humedad; su baja emisividad de olores y resistencia al moho la hacen apropiada.

Este tipo de pintura no resuelve la humedad de base, pero protege la estética y combate proliferación biológica mientras se ventila el espacio.

En interior, es importante usar pinturas transpirables (sin sellar totalmente la pared) y preferiblemente con certificados ambientales (bajos COV).

Pinturas para zonas de gran humedad (fachadas y ambientes extremos)

En exteriores agresivos —fachadas costeras, piscinas cubiertas, climas muy cálidos o fríos— se requieren pinturas de alta resistencia a la humedad continua y a las condiciones extremas. Estas pinturas especiales forman películas de mayor espesor y flexibilidad, capaces de soportar ciclos hielo-deshielo, radiación UV intensa y ataque de sales marinas.

Tipos comunes: Pinturas acrílicas o acrílico-siloxánicas de alto desempeño, o bien pinturas elastoméricas/plásticas de caucho/acrílicas con aditivos impermeabilizantes. Son transpirables pero repelentes al agua de lluvia.

Propiedades destacadas: Impermeabilidad elevada, elasticidad para cubrir microfisuras térmicas, buena resistencia UV (evita amarilleo), aditivos antimoho y tolerancia a sales.

Aplicaciones: Fachadas exteriores en entornos húmedos o salinos (próximas al mar o a piscinas), paramentos expuestos a condensación frecuente (como enestaciones muy húmedas). También paredes de naves industriales o invernaderos, donde las variaciones térmicas son drásticas.

Ejemplos:

  • En rehabilitación de un edificio costero se puede aplicar un sistema de revestimiento compuesto: revoque impermeable al agua de lluvia, pero transpirante, y encima una pintura siloxánica repelente.
  • En zonas de niebla salina, la pintura debe resistir álcalis y cloruros.
  • En piscina cubierta, se prefiere pinturas con resistencias químicas (pH del cloro) reforzado.

En Pinturas Palacios disponemos de los mejores productos para tratar humedades

Abordar las humedades exige un sistema integrado de productos según la causa: barreras físicas, morteros transpirables, refuerzos mecánicos (malla), aislamiento térmico y pinturas adecuadas.

Cada producto cumple un rol específico: por ejemplo, en un sótano rehabilitado puede combinarse drenaje exterior + mortero impermeable + mortero transpirable + EPS interior + pintura antimoho.

¡Si necesitas ayuda con el producto adecuado para las humedades contacta con nosotros y te asesoramos!

Productos antihumedad