La carbonatación del hormigón puede llegar a afectar gravemente las estructuras cuyo principal material es éste. Si no existe mantenimiento previo al respecto, durante el proceso de la carbonatación, se pueden observar fisuras o grietas, así como desprendimientos.

Precisamente estos últimos son muy importantes, ya que pueden acarrear grandes daños a los transeúntes.

No obstante, la carbonatación del hormigón se produce naturalmente, solo que puede prevenirse gracias a la utilización de productos específicos para ello y así evitar incidencias mayores.

Esta situación, que puede suceder en paredes, vigas, fachadas, etc., se presenta especialmente en zonas y entornos húmedos.

Cuanto más poroso sea el hormigón y más fisuras tenga, más rápido se produce la oxidación del metal y, como consiguiente, más perjuicios.


Por ello, se deben emplear medidas correctivas, como la utilización de pintura anticarbonatación y parar ese desencadenante.

Sin un mantenimiento mediante una pintura adecuada, sus efectos pueden ser irremediables o, en su defecto, muy cuantiosos a nivel económico.

¿Qué es la carbonatación?

La carbonatación del hormigón consiste en un proceso natural que se da en este tipo de material a consecuencia de una reacción química del ecosistema. Ésta afecta a su durabilidad y resistencia, por lo que su recuperación puede ser compleja.

La humedad es la gran responsable de esta situación y, por motivo de ello, el PH del hormigón sufre una caída, perdiendo su efecto protector.

En el momento que el PH disminuye, existe una baja alcalinidad y una falta de equilibrio del material y, como resultado, el agrietamiento y desprendimiento del mismo.

Es un problema estructural que se puede evitar con medios preventivos. Si no es así, el coste de reparación es muy elevado.

Evitar la carbonatación en el hormigón

Como le comentábamos, la carbonatación del hormigón suele suceder debido a la permeabilidad.

La humedad es un factor determinante y, como tal, es necesario estar atento al estado de la estructura.

Existen, por lo tanto, diferentes acciones a llevar a cabo para poder impedir este suceso. Y, una de las más relevantes y con mayores resultados, es la utilización de pintura anticarbonatación, que actúa contra la bajada de PH del recubrimiento antes de que la corrosión se haya iniciado.

Este tipo de pintura previene el descenso de la alcalinidad del hormigón y, por ello, es perfecta en estos casos.

Gracias a ésta, se puede alargar la vida de la pared, biga o fachada. Es un revestimiento liso cubriente especial para hormigón, hecho a base de resinas acrílicas en emulsión acuosa, el cual tiene gran adherencia. Su aplicación es muy sencilla, solo hace falta seguir las indicaciones del producto y de los profesionales.

Protege las estructuras de la degradación ambiental y, por lo tanto, su uso tiene grandes ventajas, como evitar la filtración de agua, ser transpirable, repeler la suciedad, resistir a las inclemencias del tiempo y contener conservantes antimoho que pudieran perjudicar.

En resumen, es el mejor producto para este fin y su uso se convierte en indispensable cuando hablamos del cuidado del hormigón.

Utilizando un plan de mantenimiento se pueden disminuir los riesgos de carbonatación y los daños asociados dentro de la estructura.

Productos y pinturas anticarbonatación


Es posible afrontar este problema que padece el hormigón mediante la pintura anticarbonatación.

En Pinturas Palacios la tiene disponible y, al igual que cualquier producto de nuestra gamma, es de gran calidad y tiene gran protección y durabilidad para los materiales.

La prevención es clave y, en este sentido, mucho más.

Contacte con nosotros y obtendrá un asesoramiento profesional y personalizado y atenderemos sus requerimientos en el menor tiempo posible.

Las estructuras necesitan el mejor cuidado y atención, y en Pinturas Palacios, se lo ofrecemos.

Estamos a su disposición para lo que necesite.